Un submarinista "busca bolas" juzgado por sumergirse a realizar su actividad.

21 de Mayo de 2002 - Esto es lo que está sucediendo en Londres:

Durante los últimos 10 años John Collinson ha llevado una vida modesta sumergiéndose en lagos en busca de bolas perdidas. Pero después de que la policía lo detuviera durante una expedición nocturna, un juzgado lo condenó por su inusual trabajo a seis meses de cárcel por robo.

La sentencia ha provocado mucha polémica y ha hecho célebre a éste hombre de 36 años y padre de dos niños. Abogados, celebridades y parte de la prensa inglesa han hablado largo y tendido de éste caso y han pedido su excarcelación.

"Solo es una persona normal que haría cualquier cosa por ayudar a alguien y un buen padre para sus hijos" comentaba su madre. "Ahora está en la cárcel. No ha cometido ningún crimen y solo quiere salir de ahí para volver a su casa".

La policía detuvo a Collinson, equipado con un traje de submarinismo el pasado Agosto en el campo de Whetstone Golf Course en Leicester, en la parte central de Inglaterra. El y su amigo Terry Rostron, de 24 años, habían pescado 1.158 bolas del Lily Pond, en un par 3 famoso por su dificultad.

Collinson, que puede ganar unos 21.500 dólares al año (unos 4 millones de pesetas), dice en su defensa que esas bolas no le pertenecen a nadie. En el juicio declaró que paga impuestos por sus ganancias recuperando bolas.

Pero el juez Richard Bray lo envió a prisión porque "Es obvio que no tiene ningún remordimiento ni intención de dejar de ejercer esa actividad".

Su amigo Rostron, también fue  condenado por robo, pero se le ha dado un exhimente condicional, lo que significa que debe permanecer dos años sin tener ningún problema legal.

La novia del submarinista, Annette Jolly, ha realizado varias entrevistas pidiendo su liberación.

"Es impresionante. Hay gente que asesina, roba, atraca a otros y obtienen condenas menores que alguien que está llevando una vida legitima viviendo con su familia y sin herir a nadie" dijo a The Daily Telegraph. "Justicia dura" se leía en un editorial de ese mismo periódico.

Gavin Dunnett, director de UK Lakeballs (una empresa que compra bolas a cientos de submarinistas y vende más de 1 millón de bolas al año a todo el mundo a través de Internet) declaró que Collinson llevaba más de tres años suministrándole bolas a su Compañía.

Collinson insiste en que él no ha robado nada y que más de 2.000 personas han firmado su petición de libertad y en base a eso presento en los juzgados una apelación.

Como resultado de la apelación se ha determinado que la sentencia del juicio previo fue muy rigurosa por lo que Collinson ha sido excarcelado aunque se le avisa que no puede volver a realizar incursiones nocturnas, por lo que a partir de ahora, para poder pescar bolas en los lagos de los campos de golf deberá contar con el permiso del Club.


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