Consejos para los padres.

Hola queridos golfistas

Su rol principal ante la formación deportiva es priorizar y fomentar el comportamiento, la ética y la disciplina, que son los valores a destacar y los que se deben enseñar a sus hijos.

SUGERENCIAS.
Los padres tienen que asumir su condición y dejar en manos del entrenador la tarea especifica. Deben ser positivos a saber: escuchar, apoyar y motivar antes y después de la participación de sus hijos en eventos deportivos. No juzgar ni evaluar la calidad del entrenamiento, la técnica y los resultados delante de ellos.

Evitar los regalos por los resultados, ya que son contraproducentes. Es aconsejable hacer algo especial, como llevarlos a un restaurant o una confitería después de cada un torneo, sin importar el resultado obtenido.

Juzgar y controlar el comportamiento y la disciplina, son asuntos que les conciernen al papel de padres.

Es admisible que disfruten viéndolos entrenar o competir, siempre que se abstengan de opinar sobre la técnica o el nivel alcanzado.

No se debe hablar de golf después de un entrenamiento en el camino a casa. Escucharlos pero no lo evaluarlos. No decirles lo que han hecho mal o en que deberían mejorar.

Evitar los comentarios sobre el entrenador, que pueda desautorizarlo o desprestigiarlo

INCOVENIENTES DE SER PADRE Y ENTRENADOR AL MISMO TIEMPO:

1º Que tenga dos entrenadores y ningún padre: Necesita alguien que le escuche y apoye. El hijo entrenado por su padre, sentirá que esta desconforme con los resultados. Si continúa, provocará una angustia que se trasformará en miedo al torneo.

Será solo cuestión de tiempo.

2º Creará un dilema entre los consejos del padre y el entrenador.

No aconsejar tenga o no conocimiento sobre la técnica, ya que, existen muchas formas de aprender y este proceso dependerá de las capacidades y habilidades evolutivas de cada aprendiz. Esto lo sabe el entrenador.

El niño deberá decidir si seguir los consejos del padre y dejar de confiar en el entrenador, o por el contrario, seguir los del entrenador y dejar de confiar en el padre. Una u otra alternativa lesiona emocionalmente al alumno.

3º Esta superposición produce una mayor exigencia en el entrenamiento y un bajo nivel técnico, debido a la falta de concentración, por estar siendo observado, vigilado y evaluado constantemente por la persona a la que más quiere y por su entrenador. Genera un estrés progresivo y cuando libere del tutelaje, descubrirá que no ha disfrutado de su juego, por que lo que hacia, solo era para complacer a su padre

Cuando los profesionales se encuentran con padres que tratan de suplantarlos, bajan el nivel de exigencia. Si se suma la presión del entrenador con la del padre, aumenta el stress y produce distracción en el entrenamiento, con el riesgo de que lo abandone.

Si el padre percibe malos resultados, aumentará su vigilancia, creyendo que disminuido la intensidad del entrenamiento. Erróneamente tendrá la sensación de que a su hijo se le trata distinto que a los demás.

Algunos niños cuando son demasiado presionados, responden con excusas de todo tipo a la hora de entrenar y lo hacen o con un mal comportamiento.

El padre tiene que saber que su hijo practica y quiere participar en los torneos. Debe saber animarlo. Muchos chicos no juegan para su propio disfrute, si no para demostrar algo... Debido a ello no goza el juego y no aprovecha las experiencias que surgen de los éxitos y los fracasos.

El padre o madre de un deportista ha de ser igual en todos los sentidos al de un niño que no lo es. La competencia provoca sensaciones y sentimientos que son diferentes a los de un adulto. Nunca intente trasmitir lo que usted siente a su hijo. Solo tiene que saber escuchar lo que dice y minimizar sus temores. Debe aprender de sus experiencias, se o debe respaldar emocionalmente. Así podrá controlar sus temores y superar sus frustraciones.


Doc.


Volver


   © Copyright www.lawebdegolf.com Página Principal|Boletín|Aviso legal|Privacidad|Soporte Técnico|Contacto|Suscríbete