Cuándo razonar.

Queridos golfistas.

Hoy me voy a referir a la importancia que tiene el razonamiento en un juego poco razonable.

Con frecuencia decimos que para jugar al golf, hay que disponer de movimientos instintivos. Un swing es confiable cuando podemos repetirlo sin pensar en lo que hace el cuerpo para llevarlo a cabo. Significa que no se debe razonar para armar los movimientos que vamos a usar. No obstante, el razonamiento no debe estar ausente al momento de tomar decisiones. A lo dicho hay que agregar: Hacer uso del sentido común y la voluntad para no cometer errores voluntarios o simples lapsos de conciencia.

Se entiende por lapsos, esos momentos que por razones inexplicables, nos ausentamos mentalmente de lo que estamos haciendo y seguimos adelante sin tomar en consideración sus consecuencias. Seria algo así como, jugar a ver que pasa con el palo y con la intención que se nos ocurre. Después el resultado nos alarmará y surgirá la pregunta: ¿Por que hice esto? Otras veces al tirar dejamos de concentrarnos como si hacerlo nos causara fatiga o temor. Estas cosas nos pasan cuando carecemos de reglamentación y motivación. Es como si lo que hacemos careciera de importancia. No obstante pasado el momento de inconsciencia, reaccionamos como si no fuéramos responsables de lo que hicimos.

Todos los que jugamos este bendito deporte estamos inmersos en estas equivocaciones. Los que pertenecemos a la categoría de dos cifras decidimos mas emocionalmente que concientemente. Debido a ello jugamos con intencionalidad y no como debiera, con visualización y un correcto armado del pre-golpe para tener un mínimo de garantía.

Otra inconveniencia es la pretensión de alcanzar el objetivo en un alarde de potencia. Un palo de mas nos ayuda a solucionar el problema a pesar de la sensación desagradable que nos deja.

Salir de una situación comprometida es percibida como una emergencia, a pesar de ser cosa normal durante el juego. Reaccionamos impulsivamente, como si estuviera en juego nuestra integridad, escogiendo cualquier palo y lugar para salir del rough o la arboleda. El precio: Un segundo tiro desde el pasto alto u otra fuera de calle. Esta situación se agrava, al comienzo del torneo. Provoca una seguidilla de errores que mina la concentración y la confianza. Al planear una recuperación hay que serenarse, pensar con frialdad y decidir lo más conveniente. Elegir el palo indicado y aceptar el golpe de recuperación como cualquier otro que realicemos en mejores condiciones. A partir de ese momento buscar un buen lugar donde dejar la pelota, para permitir el mejor golpe. En ocasiones luego de escoger un palo notamos que no es adecuado. Inexplicablemente seguimos ajustando el tiro, para compensar la diferencia y llevarlo a cabo. Luego vienen los lamentos.

Convicción y confianza son indispensables para una buena decisión.

Es mejor un tiro corto en la calle que uno largo en la arboleda. Hay que razonar para jugar segundos o terceros tiros con swing completo y el palo de confianza. Una mala aproximación, caída en la banca o en el pasto alto, es la consecuencia de swing incompleto y poco confiable. Se razona luego se juega, permitiendo que surja el movimiento espontáneo y casi por sorpresa.

Los abrazo fraternalmente y estoy en contacto permanente con ustedes.

Doc.


 

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