Los matrimonios y el golf

Un novato estaba jugando un recorrido un día muy tranquilo, en el campo de golf de su ciudad. Por el campo iban solos él y su mujer que le hacía de caddy. En el hoyo 7, un par 4, hizo slice y la bola fue a parar al lado de una vieja cabaña, que se interponía entre él y el hoyo. Cogió un hierro 9 y se dispuso a chipear la bola hacia el centro de la calle cuando su mujer le dice: "No hagas eso, cariño. Si te abro la puerta de la cabaña y las ventanas del otro lado, podrías jugar, a través de ellas, a green".

"¡Gran idea, amor!" le dijo él, y cambió su hierro 9 por un hierro 4 y procedió a jugar su golpe a través de la cabaña. Sacó una chuleta tremenda y la bola entró en la cabaña, golpeó en la pared de enfrente, salió rebotada y golpeó a su mujer en el lateral de la cabeza, de forma que se murió antes de caer al suelo.

Pasaron unos meses sin que volviera a jugar al golf, hasta que unos amigos le convencieron en juntarse un grupo de 4 para salir al campo de su ciudad. En el hoyo 7 hace slice de nuevo, y su bola aterriza al lado de la vieja cabaña otra vez. Cogió un hierro 9 y se dispuso a chipear la bola hacia el centro de la calle cuando uno de sus compañeros le dice:

"¿Por qué no abres la puerta de la cabaña y las ventanas del otro lado, y buscas un golpe directo, a través de la cabaña, a green".

El novato se le queda mirando y le dice:

"No puedo hacer eso".

"¿Y por qué no?" le pregunta su compañero.

"Bueno" dice él con una voz baja y rota "¿sabes lo que pasó la última vez que hice eso?. ¿Lo sabes?".

"No, ¿Qué pasó?" le respondió su amigo.

"Bien, pues la última vez que jugué ese golpe ............... me apunté un triple bogey".



Un anciano, socio del Club de Golf, entró en el bar de su club una tarde. Todavía había bastantes golfista en el local. Puso un billete de 50 euros en la barra y dijo, "Camarero, por favor, pago una ronda a todo el mundo".

Los golfistas aceptaron en seguida, por lo que el anciano dejó la vuelta de propina en la barra y dijo, "Camarero, tomemos otra ronda". Mientras la fiesta estaba consumiendo la segunda ronda, el camarero se le acercó y le dijo, "Cuénteme, caballero. Desde hace unos días no le veo por el club, y ahora aquí está usted, de celebración en el bar. ¿Qué estamos celebrando?".

"Bueno," contesto el socio, "como sabes, soy un comandante del ejercito retirado a los 69 años, y mañana contraeré matrimonio con una maravillosa joven de 19 años, hija de un antiguo amigo mío de la armada. Así que tengo un buen motivo que celebrar. Tomemos otra ronda".

Y así lo hicieron hasta que el comandante se despidió y se marchó a su casa. Varios días después, el anciano reapareció por la casa club, puso un billete de 100 euros en la barra y repitió la operación. Después de la segunda ronda, el mismo camarero le dijo, "Comandante, recuerdo que la última vez que estuvo aquí vino a celebrar que se casaba al día siguiente. ¿Ahora, qué celebramos?".

"Sí, amigo mío, esta mañana mi mujer ha dado a luz a un precioso bebé. Y por eso estoy de nuevo de celebración. Otra ronda, por favor". Mientras servían esa nueva ronda, un experimentado golfista, con muy buena memoria para los números se le acercó y le dijo, "Comandante, he escuchado su conversación, y también estaba aquí la otra vez cuando celebraba su matrimonio. ¿No fue eso hace solo siete meses?".

"Sí," dijo el comandante, "y es por eso por lo que estoy especialmente contento - dos bajo par, en un campo desconocido, con hoyos ocultos, usando dos bolas viejas y un palo desgastado".



Un matrimonio es emparejado con otra pareja para jugar 18 hoyos. Una de las esposas le confiesa a su marido: "Cariño, cuando hago el swing muy fuerte con el drive se me escapa algo de gas, me temo que la pareja lo pueda oler, y creo que me moriría. ¿Qué puedo hacer?".

Su marido le dice: "No sé qué puedes hacer, pero cuando volvamos a casa, te voy a comprar un audífono".



"¿Otra vez te vas a jugar al golf?" se queja la esposa.

"No te enfades conmigo" contesta el marido. "Solo estoy cumpliendo estrictamente las instrucciones del médico".

"¿Crees que soy tonta?. ¿Esperas que me crea que el doctor te ha recetado que juegues al golf?".

"Pues es cierto," le dice, mientras camina hacia la puerta. "Me dijo concretamente que tenía que coger hierro todos los días!".



Alfredo llamó a su amigo envuelto en lágrimas. "No me lo puedo creer" sollozó. "Mi mujer me ha dejado por mi compañero de golf".

"Venga, sobreponte", le dijo su amigo. "Hay muchas más mujeres interesantes en el mundo".

"¿Y quién está hablando de ella?" dijo Alfredo. "¡Es el único golfista al que le he podido ganar alguna vez!".



Un golfista, entra en el vestuario de la casa club y se encuentra a un conocido retorciéndose y poniéndose en unas posturas muy extrañas. "¿Desde cuándo llevas sujetador (corset)?" le pregunta.

La respuesta fue "Desde que mi mujer se lo encontró en mi coche".


En un torneo de matrimonios, un hombre hace su salida con el drive al centro de la calle. Ahora su mujer hace slice llevando la bola dentro de la zona de arbolado. El marido, apretando los dientes, hizo un magnifico golpe de recuperación dejando la bola en el green. La esposa pateó muy fuerte y la bola se salió del gren cayendo a un bunker muy profundo. Delicadamente, el hombre saca la bola que rueda dentro del hoyo.

Se vuelve a su esposa y la dice "Deberíamos hacerlo un poco mejor, cariño. Hemos hecho 5 para bogey".

"No me fastidies" dijo ella, "solo dos de esos golpes fueron míos".



La clase estaba llena de impresionantes mujeres con sus parejas. El instructor estaba enseñando a las mujeres cómo respirar correctamente y a los hombres cómo establecer una estrategia para un recorrido.
El profesor dice: Señoras, el ejercicio es buenos para vosotras. Y andar es especialmente beneficioso. Y caballeros, !no os hará ningún mal sacar el tiempo necesario para ir a pasear con vuestras parejas¡.
La habitación se quedó completamente callada un instante.
Finalmente, un hombre que estaba en el medio del grupo levantó la mano.
-¿Si? dijo el profesor
-¿Y no será mejor el ejercicio si ellas llevan la bolsa de palos mientras andamos?.




Dos amigos están jugando una partida y al llegar al tee del 16 están en un momento vital de la vuelta. Justo entonces llega a la altura de la valla que delimita el campo un cortejo fúnebre. Uno de los jugadores deja su driver en la bolsa, se persigna y agacha la cabeza un par de segundos en señal de respeto. Al verle su compañero de partida se emociona, le da una palmada en la espalda y le dice:
-¡Oye, qué detalle!.
El otro le responde:
- Es lo menos que puedo hacer. Llevábamos cuarenta años casados.




Una pareja estaba en su luna de miel, a punto de consumar su matrimonio, cuando la mujer le dice a su marido: Tengo que hacerte una confesión, No soy virgen.
El marido la dice: Eso no importa en éstos días".
La mujer continúa "Sí, he estado con otro hombre".
El marido la dice: "Ya, ¿y quién es ese hombre?".
Ella dice "Tiger Woods".
El replica "Tiger Woods ¿el golfista?".
Ella dice: "Sí.".
El marido la dice: "Bueno, él es rico, famoso y bien parecido. Entiendo por qué te acostaste con él".
Entonces, los nuevos marido y esposa hacen el amor apasionadamente. Cuando han terminado, el marido se levanta y se dirige al teléfono.
"¿Qué haces?" le dice la esposa.
El marido la dice: "Estoy hambriento, voy a llamar al servicio de habitaciones para pedir algo de comer".
Ella le dice: "Tiger no habría hecho eso".
El la contesta: "¿Ah no? ¿Y qué habría hecho Tiger?".
Ella dice "Habría vuelto a la cama y me lo habría hecho una segunda vez".
El marido cuelga el teléfono, vuelve a la cama y le hace el amor a su esposa por segunda vez.
Cuando han terminado, él se levanta y se va al teléfono.
"¿Qué haces?" le dice la esposa.
El marido la dice: "Aún estoy hambriento, voy a llamar al servicio de habitaciones para pedir algo de comer".
Ella le dice: "Tiger no habría hecho eso".
El la contesta: "¿Ah no? ¿Y qué habría hecho Tiger?".
Ella dice "Habría vuelto a la cama y me lo habría hecho otra vez".
El marido cuelga de un golpe el teléfono, vuelve a la cama y le hace el amor a su esposa una vez más.
Cuando han terminado, él está cansado y dolorido. Se arrastra hacia el teléfono y empieza a llamar.
Su mujer le pregunta, "¿Estas llamando al servicio de habitaciones?".
"¡No! Estoy llamando a Tiger Woods para averiguar cuál es el par de éste hoyo .....




Los cuatro miembros de una partida de golf estaban comparando lo que tenían que hacer para conseguir que sus mujeres les dejaran ir a jugar los sábados por la mañana.
Uno decía: "Yo tengo que comprarle a mi mujer alguna cosa de joyería cada año.
Otro dijo: Yo tengo que comprarla un coche nuevo cada año.
El tercero dijo: Yo tengo que llevar a mi esposa a Europa todos los años.
El último exclamó: ¡Con mi esposa es más sencillo!. Yo sólo me levanto cada sábado por la mañana y la pregunto, bueno cariño, ¿juego en el campo de golf o jugamos dentro de casa?. Ella siempre contesta, "llévate el jersey cariño que hace frío fuera.




Una partida de cuatro jugadores llega a un par 3 y el primer jugador hace un hoyo en uno. Cuando llega al green y coge su bola del hoyo aparece un genio. El genio le felicita por el hoyo en uno y le dice que puede pedirle tres deseos con la condición de que todo lo que pida le será concedido también a su esposa multiplicado por dos. El jugador acepta y le pide al genio 1.500 millones de pesetas. El genio le dice concedido, y tu esposa recibe 3.000 millones de pesetas. El hombre asiente.
Como segundo deseo el hombre le pide ser un gran golfista. El genio acepta y le dice que siempre que juegue al golf con su mujer ella le ganará. El hombre asiente.
Ahora el genio dice: Este es tu tercer y último deseo, por lo que te aconsejo que lo pienses con detenimiento. El hombre no duda y le pone al genio su palo de golf en las manos mientras le dice: dame, dame un golpe y medio mátame.




Después de tres meses fuera de casa participando en el Tour Europeo, el profesional está de vuelta en casa con su esposa, deseando recuperar el tiempo perdido.
A primera hora de la noche, cuando ya estaban en la cama durmiendo, suenan unos golpes en la puerta de la casa y ambos saltan de la cama. "Cielos, debe ser tu marido", exclama el profesional. "No, es imposible, está en Europa jugando al golf", dice ella.





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